Esa misma tarde Zack me llevo a su casa, wuaw! tendría que poner en practica esto de considerar las cosas de Annie como mías también. Me llevo a casa, perfecto, sonreí ante mi estupidez…
-¿Pasa algo?
-¿no nada… es que… - que podía decir? Quería conoceros mas por mi misma.- me dijiste que estamos a poco del comienzos de clases y…
-pensé que recordarías todo…- frunció el ceño. ¡Claro entupida, todo!
-es que lo de los últimos días… están algo borroso y poco a poco se aclaran. Pero para que quedarme con la luda hasta que recuerde todo. ¿No?
-Claro-sonrío, listo solucionado- ¿que es lo que pasa con la escuela?
-es que… no estoy segura de hacer muchas sociales.- Ann era una persona popular, yo alguien superior que no trataba a alguien como igual y ahora… todo se mezclaba.
-solo se tu misma, solo es eso- llegamos, reconocí la casa.
Era grande y blanca. Tenía un gran jardín con un camino hacia la puerta. Baje del auto con mi bolso y el siguió hazte el garaje de en frente. Allí había otro auto lo que significaba una cosa, Brad estaba en casa.
Camine despacio hasta la casa y sentí los pasos de Zack a mi espalda. El me alcanzo y abrió la puerta con su llave. Le sonreí y entre, tenia que dejar de actuar como si no lo conociera, por dios Hera mi hermano!!
Entramos y el la sala y allí se encontraban un chico, que lo identifique en el acto, el era Brad y una mujer a su lado poco mas baja que el, me costo reconocerla, ella era Melody, su prometida. Sonreí, largue mi bolso al suelo y abrace a mi hermano. El me presiono contra su pecho y beso mi frente.
-no sabes cuanto te extrañe-susurro. En ese momento me di cuenta de que era la causa de sus ojeras y lo abrace más, solo por quererme tanto, en realidad, a Ann.
-yo también. Siento ser la causa de tus ojeras- el sonrío y me soltó. Me dirigí a ella. Le sonreí y nos dimos un leve abrazo
-que bueno que estés bien, todos estuvimos muy preocupados por ti por semanas
-semanas?- tanto tiempo estuve inconciente?
-si, estuviste tres semanas y media inconciente- contesto Brad.
- bueno…- dijo alegremente Zack y gire- a comer que muero de hambre. Todos reímos apenas.
Subí para dejar mis cosas, mi habitación era tal cual estaba en mi mente. Las paredes eran reyadas verde agua con blanco y hasta la mitad de la pared maderas blancas y el piso de mosaico blanco con leves rayas verdes. Apenas entraba se veia mi tocador y en medio una alfombra. A la izquierda mi cama con un ventanal a su costado del cual daba a un balcón. Al otro lado de la cama un gran placard blanco con un espejo de cuerpo completo en el puerta. Al otro lado de la habitación estaba mi escritorio con una laptop. Una Apple blanca con la manzana verde. Aun que era una habitación con colores relajantes, era demasiada combinación en todo. Ann era perfeccionaste… y bastante.
Todo limpio y ordenado. La ropa perfectamente ordenada. Pero si ella era así yo no podía cambiar nada. Así que deje las cosas en la silla y un ruido de cristales hizo que me volviera. Abrí el bolso, había olvidado la caja de Mike. La abrí y junto con varias cosas había una caja más pequeña. La tome y la abrí. Sonreí era mi colgante de la verdad. Cuando lo tome dio un brillo único y sus colores comandaron a reflejarse, lo deje en la caja de nuevo, si me lo ponía, tendría que dar explicaciones de donde lo había sacado y
Baje a cenar con… mi familia. Definitivamente este era el comienzo de una nueva vida.
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