Tal vez lo que busco llegue a mí, como lo de hoy en la tarde.
Estoy recostada en una cama que no es mía cuando duermen cierro la puerta con cerrojo, aun espero que Brad se recueste. Esta desde temprano en su escritorio, cuando entra Melody.
-Brad, cariño-le dice. Mis agudos oídos permiten escuchar bastante lejos cuando quiero. Era impresionante como este cuerpo se adapto a lo que soy- vamos a la cama de una vez... ¿Qué haces? – pregunta con su voz persuasiva.
-sabes… -comienza a decir pero se calla- algo en Annie... – ¡hay no! Estoy siendo demasiado obvia
- ¿que pasa con ella amor?
- quisiera saberlo, esta rara… no es como siempre. Siempre fue activa, nunca paraba de hacer cosas ella siempre esta ocupada. Y ahora… todo el tiempo esta en su cuarto encerrada…
-amor... ha sido el golpe reciente. El haber olvidado todo y luego recordarlo todo de golpe. Entiéndela.
-es que… nos costo tanto hacer que Annie dejara el pasado detrás.
-“nos” ¿hay algo que no me has contado?- dojo algo molesta
- lo siento- susurro- ven siéntate aquí con migo. Es difícil aceptar que estas cosas pueden sucederte.
- solo dilo. Sácalo de adentro- lo consoló
-cundo mi madre murió. Mi padre no pudo soportarlo y su hundió en la bebida. Los mellizos tenían 15 años y yo 18, yo era mayor de edad ya no lo soportaba y me fui de casa, fue el peor error que pude cometer dejarlos solos e indefensos- su voz era áspera, adolorida por el recuerdo- mi padre perdía el control y los chicos huían a la casa de mi tía. Entonces pensé que podía alejarme y volver cuando desistido finalmente. Hasta lo peor que pudo ocurrí. Era joven, estaba en la facultad y ya trabajaba para una compañía que me pagaba bien, podía sobrevivir. Cuando me cruce en un mercado un día domingo a una antigua niñera. Me miro con tristeza y me dijo
.-buenos días- me saludo y6 le devolví el saludo con total nostalgia-cuanto lo siento- la mire extrañado, tal vez mi padre ya hubiera muerto y era hora de volver-
¡Oh si! – Exclamo- escuche que te fuiste hace mucho tal vez aun no te enteraste…
Brad se quedo callado
-amor… ¿Por qué no me lo contaste antes? sabría como ayudar a Annie.- Claro, olvidaba que Melody era sicóloga.
- ella estaba perfecta…
-las personas con voluntad a olvidar el pasado pueden ocultarlo, pero solo logran eso, ocultarlo no superarlo ni dejarlo para siempre.
-¿Cómo hago para que ella pueda vivir sin el pasado que día a día le hace peor?-dijo tan despacio.
Un sentimiento que no era no salía por mi cara. Lagrimas desesperadas por salir corrían por mi rostro. No aguantaba ni un segundo más en ese lugar. Tome mi Jean y me cambie rápidamente la remera por un amarilla y me puse la campera negra rompevientos y unas pezuñas* en los pies. Arregle mi cabello con los dedos. Me acerque a la puerta. Nunca me perdonaría usar mis dones con lo que es mi casi familia. Era fácil ponerles una niebla en la cabeza para que no oyeran nada de los que los rodea. Zack dormía profundamente. Eso ayudo. Como pude tome las llaves y Salí corriendo. Me puse los auriculares y corrí con todas mis fuerzas. Era sábado por la noche y los jóvenes solían salir a disfrutar del último fin de semana de vacaciones.
Seguí corriendo y me adentre en un bosque. Seguí corriendo, por suerte mi sentido de orientación era como tener un GPS en la cabeza. Encontré un lago y me senté en unas piedras. Mi sollozo salía desesperado a penas podía respirar. El dolor me comprimía el corazón. Las lágrimas quemaban en mis ojos. Me refregué la cara. Pero no podía parar de llorar. Recordar absolutamente todo el pasado de Annie era fuerte a la ver dolía demasiado.
Lo odie cuando nos deja merced de un borracho, lo aborrecí cuando tubo que pasar algo tan atroz para que volviera.
Había caído en una cama de hospital en coma por casi medio año permanecí inconsciente. Tiempo en el mi cuerpo asaba dormido, pero mi cerebro no. Escuchaba sus disculpas por habernos dejado y lloraba junto a mi adormecido cuerpo.
Su dolor era peor que el mío. Solo una cosa me hizo despertar de mi sueño profundo. Y fue la mención de esa persona que hacia falta. Solo una frase fue suficiente para despertarme. El dijo: despierta Annie, corazón es hora de prepararse para un día mas de vida y sonreírle al sol. Esa era la forma en que mi madre nos despertaba cuando éramos pequeños. No podía ya recordar su rostro, mientras mas intentaba mas lloraba a l ver que mi mente se negaba a regalarme una leve imagen de ella. Pero lo que me hizo cambiar de opinión y volver a despertar fue su promesa. El ya se iba, era tarde y me dijo: si despiertas prometo hacer de tu vida la mejor y estar con tigo para siempre. Nunca voy a dejar que nada ni nadie te haga daño. Solo despierta y sal adelante junto a mi y Zack. Que sufre más que cualquier otra persona.-
Dijo esto y se retiro. Cuando desperté no podía recordar nada ocurrido durante mi largo sueño. Pero ahora venia a mi como una película. No pude soportarlo y llore más. Me resbale de la roca hasta recostarme en el suelo, estaba fresco pero no sentí frío, de tanto llorar me quede dormida.
(Other point of vie)
Creo que la escuche llorar durante tres horas seguidas. Algo realmente la apenaba, para llegar en medio de la noche a un lugar desierto. Era obvio, estaba huyendo de algo. Podía notarse cuanto la apenaba algo. No sabia quien era, en realidad parecía la chica que hacia una par de semanas había tenido es accidente de automóvil.
Me quede allí a observarla era fascinante ver dormir a alguien. Pase un par de horas allí hasta que empezó a moverse y me oculte.
Me desperté, aun no había salido el sol. Busque mi teléfono era de madrugada. Me pare y me apoye en la roca. Respire hondo y cerré los ojos. Me acomode la ropa abrí los ojos mire... nada. Salí corriendo por donde vine, no me perdí y Salí justo por donde había entrado. Así corrí de regreso a casa. Durante mi regreso pensé. Tenia que demostrar que estaba superada y miraba para delante. Que era la Annie que estaba mejor, la de antes.
Entre a la casa usando mi don era demasiado temprano como para que un domingo alguien estuviera despierto. Entre en la habitación. Me duche y me propuse llevar mi plan a cabo.
Me puse la ropa deportiva, perecía tonto bañarse antes de salir a correr, pero me la merecía después de dormir en el suelo. Deje una nota en el aparador me recogí el cabello y Salí a correr.