JUST BEING

Conteniendo la respiración en cada lectura, la emoción en el estómago y la necesidad de continuar hasta el final.

5 ene 2011

8° Capitulo: ¿Destino, Casualidad o Coincidencia?

Decidí tomar un camino distinto. Me deje levar por la música y comencé a correr. Entre por un camino arbolado con pinos a los costados. Estaba bastante desierto. Un brillo llamo mi atención, sin frenar me encamine a lo que parecía un lago.
Cuando llegue sonreí, era el otro extremo de donde había estado esa noche. Ese hermoso lugar se había convertido en algo privado para mí.
Me senté en una roca y saque mi libreta y mi lápiz de  dibujo. El arte era una habilidad que me había obsequiado mi madre. O mejor dicho la progenitora de Emma.
Creo Pase cerca de una hora dibujando, cuando a mi espalda alguien se aclaro la garganta ruidosa mente sacándome del hilo de mis pensamientos.
Gire y mi lápiz callo de mi mano. El lo levanto y me lo entrego.
-gracias- apenas sonreí.
- ¿sabias que esto es una propiedad privada?- dijo luciendo los perfectos dientes blancos. Sus ojos… me eran conocidos y su parecido con alguien…
- ummm...,- dije como para no quedarme callada- lo siento… guarde mis cosas- no vi ningún cartel y solo… llegue hasta aquí. No conozco mucho el lugar, soy nueva.-trate de excusarme
- pero solo este lado, el otro es publico - río- espero que no suene que estoy echándote…
-no claro- lo interrumpí- es tu casa claro. De todos modos ya me iba.
-quede mal. ¿Verdad?
-no, claro que no... Lo siento mucho. Debo irme.- gire y comencé a correr.
-adiós…- murmuro.
-¿Quien era?- reconocí esa voz... no me detuve a girar. Pero las fichas cayeron todas juntas.
¿Destino, casualidad  o coincidencia? No lo sabia, pero en algo ayudaría.
Llegue cerca de medio día a casa. Nadie había intentado contactarme. Que surte. Me duche y almorcé. Caí muerte, cansada de tanto correr.

Cuando desperté tenía los músculos adoloridos. Alguien golpeo la puerta. Me levante y abrí
-uy... que cara- sonreí ante el comentario de Zack. Pasó y se sentó en el silloncito. Me recosté en la cama} de nuevo
- ¿que quieres?- pregunte
-pedirte un favor… - me miro con su sonrisita de niño tierno. Sonreí y asentí
- lo que quieras- inquirí
-si es así…- sonrío y me reí con ganas- necesito que me cubras...
-¿cubrirte? ¿Con que? – empequeñecí los ojos
-es una salida inocente… con amigos pero tendría que darle explicaciones de adonde voy a Brad y tendría que mentirle y…- se callo
-directo al grano por favor…- sugerí
-¿dirías que vamos a salir a ver una película y que no regresaremos muy tarde?
-y tener que ausentarme a algún lugar… sola…
-¡hay Por Favor!- dijo
-Este bien. Pero si me dicen que Haras.
-no puedo decírtelo, pero te prometo que me portare bien
Confiaba en el, por lo que creí en mi instinto y lo deje que se vaya. Me cambie sencilla, de todos modos iría a caminar por ahí sola. Me pregunte que haría, seguro no era nada malo. El sol estaba cayendo. Por suerte Brad no estaba.

7° Capitulo: El Pasado

Tal vez lo que busco llegue a mí, como lo de hoy en la tarde.
Estoy recostada en una cama que no es mía cuando duermen cierro la puerta con cerrojo, aun espero que Brad se recueste. Esta desde temprano en su escritorio, cuando entra Melody.
-Brad, cariño-le dice. Mis agudos oídos permiten escuchar bastante lejos cuando quiero. Era impresionante como este cuerpo se adapto a lo que soy- vamos a la cama de una vez... ¿Qué haces? – pregunta con su voz persuasiva.
-sabes… -comienza a decir pero se calla- algo en Annie... – ¡hay no! Estoy siendo demasiado obvia
- ¿que pasa con ella amor?
- quisiera saberlo, esta rara… no es como siempre. Siempre fue activa, nunca paraba de hacer cosas ella siempre esta ocupada. Y ahora… todo el tiempo esta en su cuarto encerrada…
-amor... ha sido el golpe reciente. El haber olvidado todo y luego recordarlo todo de golpe. Entiéndela.
-es que… nos costo tanto hacer que Annie dejara el pasado detrás.
-“nos” ¿hay algo que no me has contado?- dojo algo molesta
- lo siento- susurro- ven siéntate aquí con migo. Es difícil aceptar que estas cosas pueden sucederte.
- solo dilo. Sácalo de adentro- lo consoló
-cundo mi madre murió. Mi padre no pudo soportarlo y su hundió en la bebida. Los mellizos tenían 15 años y yo 18, yo era mayor de edad ya no lo soportaba y  me fui de casa, fue el peor error que pude cometer dejarlos solos e indefensos- su voz era áspera, adolorida por el recuerdo- mi padre perdía el control y los chicos huían a la casa de mi tía. Entonces pensé que podía alejarme y volver cuando desistido finalmente. Hasta lo peor que pudo ocurrí. Era joven, estaba en la facultad y ya trabajaba para una compañía que me pagaba bien, podía sobrevivir. Cuando me cruce en un mercado un día domingo a una antigua niñera. Me miro con tristeza y me dijo
.-buenos días- me saludo y6 le devolví el saludo con total nostalgia-cuanto lo siento- la mire extrañado, tal vez mi padre ya hubiera muerto y era hora de volver-
 ¡Oh si! – Exclamo- escuche que te fuiste hace mucho tal vez aun no te enteraste…
Brad se quedo callado
-amor… ¿Por qué no me lo contaste antes? sabría como ayudar a Annie.- Claro, olvidaba que Melody era sicóloga.
- ella estaba perfecta…
-las personas con voluntad a olvidar el pasado pueden ocultarlo, pero solo logran eso, ocultarlo no superarlo ni dejarlo para siempre.
-¿Cómo hago para que ella pueda vivir sin el pasado que día a día le hace peor?-dijo tan despacio.
Un sentimiento que no era no salía por mi cara. Lagrimas desesperadas por salir corrían por mi rostro. No aguantaba ni un segundo más en ese lugar. Tome mi Jean y me cambie rápidamente la remera por un amarilla y me puse la campera negra rompevientos y unas pezuñas* en los pies. Arregle mi cabello con los dedos. Me acerque a la puerta. Nunca me perdonaría usar mis dones con lo que es mi casi familia. Era fácil ponerles una niebla en la cabeza para que no oyeran nada de los que los rodea. Zack dormía profundamente. Eso ayudo. Como pude tome las llaves y Salí corriendo. Me puse los auriculares y corrí con todas mis fuerzas. Era sábado por la noche y los jóvenes solían salir a disfrutar del último fin de semana de vacaciones.
Seguí corriendo y me adentre en un bosque. Seguí corriendo, por suerte mi sentido de orientación era como tener un GPS en la cabeza. Encontré un lago y me senté en unas piedras. Mi sollozo salía desesperado a penas podía respirar. El dolor me comprimía el corazón. Las lágrimas quemaban en mis ojos. Me refregué la cara. Pero no podía parar de llorar. Recordar absolutamente todo el pasado de Annie era fuerte  a la ver dolía demasiado.
Lo odie cuando nos deja merced de un borracho, lo aborrecí cuando tubo que pasar algo tan atroz para que volviera.
Había caído en una cama de hospital en coma por casi medio año permanecí inconsciente. Tiempo en el mi cuerpo asaba dormido, pero mi cerebro no. Escuchaba sus disculpas por habernos dejado y lloraba junto a  mi adormecido cuerpo.
Su dolor era peor que el mío. Solo una cosa me hizo despertar de mi sueño profundo. Y fue la mención de esa persona que hacia falta. Solo una frase fue suficiente para despertarme. El dijo: despierta Annie, corazón es hora de prepararse para un día mas de vida y sonreírle al sol. Esa era la forma en que mi madre nos despertaba cuando éramos pequeños. No podía ya recordar su rostro, mientras mas intentaba mas lloraba a l ver que mi mente se negaba a regalarme una leve imagen de ella. Pero lo que me hizo cambiar de opinión y volver a despertar fue su promesa. El ya se iba, era tarde y me dijo: si despiertas prometo hacer de tu vida la mejor y estar con tigo para siempre. Nunca voy a dejar que nada ni nadie te haga daño. Solo despierta y sal adelante junto a mi y Zack. Que sufre más que cualquier otra persona.-
Dijo esto y se retiro. Cuando desperté no podía recordar nada ocurrido durante mi largo sueño. Pero ahora venia a mi como una película. No pude soportarlo y llore más. Me resbale de la roca hasta recostarme en el suelo, estaba fresco pero no sentí frío, de tanto llorar me quede dormida.

(Other point of vie)
Creo que la escuche llorar durante tres horas seguidas. Algo realmente la apenaba, para llegar en medio de la noche a un lugar desierto. Era obvio, estaba huyendo de algo. Podía notarse cuanto la apenaba algo. No sabia quien era, en realidad parecía la chica que hacia una par de semanas había tenido es accidente de automóvil.
Me quede allí a observarla era fascinante ver dormir a alguien. Pase un par de horas allí hasta que empezó a moverse y me oculte.


Me desperté, aun no había salido el sol. Busque mi teléfono era de madrugada. Me pare y me apoye en la roca. Respire hondo y cerré los ojos. Me acomode la ropa abrí los ojos mire... nada. Salí corriendo por donde vine, no me perdí y Salí justo por donde había entrado. Así corrí de regreso a casa. Durante mi regreso pensé. Tenia que demostrar que estaba superada y miraba para delante. Que era la Annie que estaba mejor, la de antes.
Entre a la casa usando mi don era demasiado temprano como para que un domingo alguien estuviera despierto. Entre en la habitación. Me duche y me propuse llevar mi plan a cabo.
Me puse la ropa deportiva, perecía tonto bañarse antes de salir a correr, pero me la merecía después de dormir en el suelo. Deje una nota en el aparador me recogí el cabello y Salí a correr. 

6° CAPITULO: EL CRUCE

Ya hacia una semana que estaba allí y la entrante era el comienzo de clases. Es viernes y voy a hacerme el último chequeo de mi cabeza que ya esta perfecta, pero todo es por “precaución”.
Manejaba Brad, yo iba adelante y Zack atrás jugaba  con su celular o mandaba mensajes.
Cuando íbamos por la ruta principal nos encontramos con un embotellamiento y antes de poder salir de ahí, se colaron a la fila un par de autos más
-odio la hora pico. Siempre pasa esto.
-quien iba a pensar que en un lugar como este pase.?- Zack río, no se si de lo que dijo o de su celular.
Vi una heladería y dije
-bueno… quien quiere un helado hasta que podamos pasar?
-yo!!- Grito  Zack
- y tu?- le pregunte a mi hno mayor.
-no gracias. Toma- me dio dinero y baje del auto.
Camine despacio hacia la heladería y cuando entre un leve tintineo sonó.
-buenos días querida. Que deseas?- pregunto la señora de mediana edad.
-ummm...… uno de vainilla y otro de frutilla.
-enseguida te los traigo- me sonrío y se perdió de vista. Observe el lugar, era grande había una cafetería y una revistaría. La señora volvió. Le pague y me quede a mirar las revistas.
Tan concentrada que estaba leyendo un titulo que me llamo la atención :
Un chico estiro una mano para agarrar una revista  en el momento en el que gire. Mi helado de frutilla se aplasto contra su entallada remera blanca.
-oh,, - fue todo lo que pudo decir.
- oh, cuanto lo siento de verdad yo…
-no te preocupes…- dijo y se serró la chaqueta de cuero negro que tenia puesta- mi hna no le gusta que use la ropa mas de una vez y le acabas de dar una razón para que la deseche.- Reímos ante el comentario
-de verdad lo siento mucho.-me excuse sentía como mis mejillas estaban algo coloreadas.
-no te disculpa. En cambio tú…- señalo mi helado- te quedaste sin helado, aunque tienes otro.
-si, este es de mi hno..- fue cuando escuche la bocina, vi la fila que ya había desaparecido.- cuanto lo siento en serio pero…
-debes irte-termino la frase.
-adiós- me gire y escuche que el también saludo pero salí corriendo para entrar rápidamente en el auto.
Zack reía sonoramente.
-pobre chico le debes una camiseta nueva .
-toma tu helado si no quieres que te pase lo mismo pero en la cara.- tomo el helado pero siguió riendo despacio.
El ultimo chequeo salio bien, pero hubo algo que no me dejo concentrarme por el resto del día y eran esos ojos azules intenso, en contraste con su cabello negro azulado y la tez perfectamente blanca. Había algo en el que reconocía, pero no sabia que.
Ahora que recordaba aquel rostro, me parecía bastante guapo… y ahí fue cuando caí en lo que era, uno de los que buscaba.

5° CAPITULO: EL COMIENZO DE LA NUVA VIDA

Esa misma tarde Zack me llevo a su casa, wuaw! tendría que poner en practica esto de considerar las cosas de Annie como mías también. Me llevo a casa, perfecto, sonreí ante mi estupidez…
-¿Pasa algo?
-¿no nada… es que… - que podía decir? Quería conoceros mas por mi misma.- me dijiste que estamos a poco del comienzos de clases y…
-pensé que recordarías todo…- frunció el ceño. ¡Claro entupida, todo!
-es que lo de los últimos días… están algo borroso y poco a poco se aclaran. Pero para que quedarme con la luda hasta que recuerde todo. ¿No?
-Claro-sonrío, listo solucionado- ¿que es lo que pasa con la escuela?
-es que… no estoy segura de hacer muchas sociales.- Ann era una persona popular, yo alguien superior que no trataba a alguien como igual y ahora… todo se mezclaba.
-solo se tu misma, solo es eso- llegamos, reconocí la casa.

Era grande y blanca. Tenía un gran jardín con un camino hacia la puerta. Baje del auto con mi bolso y el siguió hazte el garaje de en frente. Allí había otro auto lo que significaba una cosa, Brad estaba en casa.
Camine despacio hasta la casa y sentí los pasos de Zack a mi espalda. El me alcanzo y abrió la puerta con su llave. Le sonreí y entre, tenia que dejar de actuar como si no lo conociera, por dios Hera mi hermano!!
Entramos y el la sala y allí se encontraban un chico, que lo identifique en el acto, el era Brad y una mujer a su lado poco mas baja que el, me costo reconocerla, ella era Melody, su prometida. Sonreí, largue mi bolso al suelo y abrace a mi hermano. El me presiono contra su pecho y beso mi frente.
-no sabes cuanto te extrañe-susurro. En ese momento me di cuenta de que era la causa de sus ojeras y lo abrace más, solo por quererme tanto, en realidad, a Ann.
-yo también. Siento ser la causa de tus ojeras- el sonrío y me soltó. Me dirigí a ella. Le sonreí y nos dimos un leve abrazo
-que bueno que estés bien, todos estuvimos muy preocupados por ti por semanas
-semanas?- tanto tiempo estuve inconciente?
-si, estuviste tres semanas y media inconciente- contesto Brad.
- bueno…- dijo alegremente Zack y gire- a comer que muero de hambre. Todos reímos apenas.
 Subí para dejar mis cosas, mi habitación era tal cual estaba en mi mente. Las paredes eran reyadas verde agua con blanco y hasta la mitad de la pared maderas blancas y el piso de mosaico blanco con leves rayas verdes. Apenas entraba se veia mi tocador y en medio una alfombra. A la izquierda mi cama con un ventanal a su costado del cual daba a un balcón. Al otro lado de la cama un gran placard blanco con un espejo de cuerpo completo en el puerta. Al otro lado de la habitación estaba mi escritorio con una laptop. Una Apple blanca con la manzana verde. Aun que era una habitación con colores relajantes, era demasiada combinación en todo. Ann era perfeccionaste… y bastante.
Todo limpio y ordenado. La ropa perfectamente ordenada. Pero si ella era así yo no podía cambiar nada. Así que deje las cosas en la silla y un ruido de cristales hizo que me volviera. Abrí el bolso, había olvidado la caja de Mike.  La abrí y junto con varias cosas había una caja más pequeña.  La tome y la abrí. Sonreí era mi colgante de la verdad. Cuando lo tome dio un brillo único y sus colores comandaron a reflejarse, lo deje en la caja de nuevo, si me lo ponía, tendría que dar explicaciones de donde lo había sacado y
Baje a cenar con… mi familia. Definitivamente este era el comienzo de una nueva vida.