Decidí tomar un camino distinto. Me deje levar por la música y comencé a correr. Entre por un camino arbolado con pinos a los costados. Estaba bastante desierto. Un brillo llamo mi atención, sin frenar me encamine a lo que parecía un lago.
Cuando llegue sonreí, era el otro extremo de donde había estado esa noche. Ese hermoso lugar se había convertido en algo privado para mí.
Me senté en una roca y saque mi libreta y mi lápiz de dibujo. El arte era una habilidad que me había obsequiado mi madre. O mejor dicho la progenitora de Emma.
Creo Pase cerca de una hora dibujando, cuando a mi espalda alguien se aclaro la garganta ruidosa mente sacándome del hilo de mis pensamientos.
Gire y mi lápiz callo de mi mano. El lo levanto y me lo entrego.
-gracias- apenas sonreí.
- ¿sabias que esto es una propiedad privada?- dijo luciendo los perfectos dientes blancos. Sus ojos… me eran conocidos y su parecido con alguien…
- ummm...,- dije como para no quedarme callada- lo siento… guarde mis cosas- no vi ningún cartel y solo… llegue hasta aquí. No conozco mucho el lugar, soy nueva.-trate de excusarme
- pero solo este lado, el otro es publico - río- espero que no suene que estoy echándote…
-no claro- lo interrumpí- es tu casa claro. De todos modos ya me iba.
-quede mal. ¿Verdad?
-no, claro que no... Lo siento mucho. Debo irme.- gire y comencé a correr.
-adiós…- murmuro.
-¿Quien era?- reconocí esa voz... no me detuve a girar. Pero las fichas cayeron todas juntas.
¿Destino, casualidad o coincidencia? No lo sabia, pero en algo ayudaría.
Llegue cerca de medio día a casa. Nadie había intentado contactarme. Que surte. Me duche y almorcé. Caí muerte, cansada de tanto correr.
Cuando desperté tenía los músculos adoloridos. Alguien golpeo la puerta. Me levante y abrí
-uy... que cara- sonreí ante el comentario de Zack. Pasó y se sentó en el silloncito. Me recosté en la cama} de nuevo
- ¿que quieres?- pregunte
-pedirte un favor… - me miro con su sonrisita de niño tierno. Sonreí y asentí
- lo que quieras- inquirí
-si es así…- sonrío y me reí con ganas- necesito que me cubras...
-¿cubrirte? ¿Con que? – empequeñecí los ojos
-es una salida inocente… con amigos pero tendría que darle explicaciones de adonde voy a Brad y tendría que mentirle y…- se callo
-directo al grano por favor…- sugerí
-¿dirías que vamos a salir a ver una película y que no regresaremos muy tarde?
-y tener que ausentarme a algún lugar… sola…
-¡hay Por Favor!- dijo
-Este bien. Pero si me dicen que Haras.
-no puedo decírtelo, pero te prometo que me portare bien
Confiaba en el, por lo que creí en mi instinto y lo deje que se vaya. Me cambie sencilla, de todos modos iría a caminar por ahí sola. Me pregunte que haría, seguro no era nada malo. El sol estaba cayendo. Por suerte Brad no estaba.
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