JUST BEING

Conteniendo la respiración en cada lectura, la emoción en el estómago y la necesidad de continuar hasta el final.

10 ene 2011

9° Capitulo: Segundo Encuentro

Se me ocurrió visitar el centro comercial ya que en los pocos días que había estado no lo conocía. Entre en la cocina y la lista del supermercado era larga.
Tome el AUDI y salí. El centro comercial tenía tres partes: el mercado, el cine y la parte de paseo. Deje el auto el la parte subterránea y Salí. Un hombre se acerco y me dio una boleto de a que hora había ingresado. Le agradecí y me retire con el bolso al supermercado.
Cuando entre me dirigí a tomar un carro para las compras y fui despacio recorriendo las góndolas y tomando lo que necesitaba. Llevaba puestos los auriculares y en mis oídos sonaba Total Eclipse Of The Heart . No me di cuenta de que tal vez estuviera cantando en voz que alguien sea capaz de oír. Cuando la canción termino…
-cantas bien…- dijo alguien a mi espalda. Me saque inmediatamente los auriculares y gire.
-Umm…- dije. Era el pobre chico que le había ensuciado la camiseta con helado esa tarde. El río al ver mi expresión confundida.
-lo siento, cantabas muy despacio, tal vez nadie mas te escucho.- sonrío. Y solo el podía escuchar mi murmuro. Asentí, que momento entupido, no tenia nada para decir. Lo clásico, me ruborice y baje la mirada.- un clásico- dijo y recogió el paquete de grisines que ni cuenta me había dado de que habían caído al suelo.
-gracias- al fin algo que decir.
- de nada… - sonrío- de compras… que divertido.
-si… es que, no tenía otra que hacer- sonreí y deje en la góndola los grisines
-¿no los llevas?-
- no, no eran míos
-oh,- dijo- ¿con quien viniste?- pregunto mirando el carro y arrugo la nariz.
- sola…- dije y me miro- ¿Qué sucede?- pregunte
-demasiada carne… - ja, ¿otro vegetariano?
-lo se… en mi casa soy la única que es vegetariana-di media vuelta y continúe mirando la góndola con el carro delante. No conocía bien a esta especie. Pero por lo que sabia, no deberían comer comida humana.
- ¿en serio? En mi casa todos somos vegetarianos gracias a mi madre- le di una leve ojeada
-¿y que haces aquí? No te veo comprando nada- lo mire de arriba abajo.
-es que… - vine a acompañar a mi hermana, me mando por…-río y lo miro
-¿por que?
-no lo se, ya lo olvide- sonreí y seguí mirando las góndolas- pero igual no la encuentro por ninguna parte.- mi teléfono vibro en mi bolsillo. Sin fijarme atendí
-lo siento- le susurre a… aun no sabia su nombre. El asintió y aguardo que colgara.- ¿si?
-soy yo –era Zack, sonaba agitado.
-¿que sucede?- murmure
-las cosas se complicaron por aquí, no llegare a la hora acordada…
-sabes que no puedo mas de eso… que se supone que Hare?-murmure, estaba de espaldas a El.
-lo siento, debo colgar. Sabes que hacer se te ocurrirá algo, los. Lo siento de verdad
-como si fuera tan fácil.- colgó y gire. Cerré mi teléfono.
-¿ocurre algo?- pregunto con el seño fruncido, tal vez al notar mi cara de preocupación
-Umm… espero que no- murmure para mi misma muy despacio.
¿Seguimos?- dijo cambiando de tema
-claro- conteste-  tengo que pasar por la caja- dije al notar que ya lo tenia todo.
Nos dirigimos a la caja, en el camino hablamos de tonterías. Era extraño que estuviera ahí, estaba supuestamente con su hermana pero no dio indicios de querer buscarla.
-¿quieres… acompañarme a tomar algo?- pregunto con cierta timidez. Su sonrisa se curvo y su mirada era suave.- si no te molesta claro…- sonrío mostrando sus dientes. Tal vez perdería algo de tiempo y  podría pensar que le iba a decir a mi hermano mayor.
-me encantaría- sonreí y guarde mi billetera en mi bolso.
-creo que primero tienes que llevar esto a tu coche- asentí tomando algunas bolsas y el tomo las otras. Le sonreí ante la ayuda.
-gracias…- dije, iba a decir su nombre pero oh sorpresa… no lo sabia.
-no puedo creer  que tonto fui… aun no te he dicho mi nombre- reí y negué con la cabeza- Adam Bowie
-Ann Duké- sonrío
-un placer.
Fue un día… divertido. Me acompaño al auto a dejar las compras y se asombro por el auto dijo que era fantástico. Le dije que era mi herencia, luego de que mi hermano mayor cambiara el suyo. Luego subimos por un helado, la verdad es que no le gustaban demasiado y me arrepentí por encima habérselo encastrado por la camiseta. Quedo como una anécdota graciosa. Hablamos de todo un poco. Obvio, mantuve el papel de Ann la clásica. Aunque la mezcle con mi propia persona. Hablamos de gustos… en realidad de todo. Menciono que tenía una hermana que vivía con su novio extranjero en su casa y un primo que vivía con su novia también. Le dije que vivía con mi gemelo, mi hermano mayor y su prometida. Gracias a Dios, no hizo ninguna pregunta.
En un descuido baje mi mano por mi cuello y me acorde del collar que me había traído Mike, baje la vista, el collar titilaba desenfrenadamente un color carmesí. La leve sonrisa se borro de mi rostro. Adam noto mi cambio repentino e instantáneamente dije
-creo que es tarde y debo irme- el no perdió su sonrisa forzada y asintió. Nos despedimos cordialmente y me fui con paso apurado.
Me sentí mal por haberlo dejado así, pero fue la minima reacción que pude tener.

Se fue sin decir nada, me dejo allí… totalmente confundido. Su mente me hacia doler la cabeza. Pero me gustaba estar en su compañía. Anestesiaba el dolor. Pero ahora que notaba su confusión instantánea… no entendía por que. ¿Qué la había hecho reaccionar así?  Aun no había hecho nada para espantarla. Tal vez el sentido común y el instinto de supervivencia la habían hecho huir. Me sobresalto, no perdí mi cara de niño bobo. Peo cuando se fue mi sonrisa desapareció. Era hora de volver a la casa sombría donde había que aguantar a Frances… que insoportable iba a ser ahora…

Sabía lo que era desde el primer día en que me lo cruce. Obviamente el no sabia que yo lo sabia. Pero el día en que lo supiera, tendría que dar explicaciones. No podía ocultar simplemente lo que era por mucho tiempo y yo no tenia ganas de explicar nada a nadie.
Era mejor así… lejos.

Llegue a casa guarde todas las compras. Tome una ducha para tranquilizarme y acostarme, mañana era el primer día de clases, no quería tener ojeras. Llame varias veces a Jack, pero no atendía. Brad había vuelto pero yo estaba acostada. Sentí como abría la puerta para comprobarlo. Después de unas horas el cansancio me hizo flaquear y me dormí. 

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