Me desperté entusiasmada pero muchas cosas pasaban por mi cabeza esa mañana. Lo primero que hice fue preparar el desayuno y llevarlo a la habitación de Zack. Por alguna razón sentí miedo de que recordara algo. Siempre había sido buena en mi don pero nunca sabia si alguien seria intolerante a ellos.
Golee antes de entrar.
-adelante- me asombro la vos de dormido que tenia. Sonreí y entre.
-hola- dije despacio. Estaba despeinado, pero se veía bien.- pensé que querías desayunar con migo- dije y puse mi cara de inocente. El sonrío
-¿por que no esperaste que bajara?
-hay no, no me gusta esperar- reímos.
Desayunamos rápido y fui a vestirme. No dio señales de haber recordado anda. Eso me alivio.
Elegí algo censillo para ponerme, estaba nerviosa, el cuerpo me temblaba y sentía una adrenalina correr por mis venas. No paraba de sonreír, el nerviosismo me estaba carcomiendo. Elegí u pantalón blanco, bien ceñido a la delgada, esbelta y alta figura de Annie. Para decir verdad era preciosa. Pero extrañaba mi propio cuerpo. Una remera amarilla con lunares pequeños negros y mis Nike negras con el logo en gamuza amarilla.
La chaqueta de Cool Street en color blanco también. Estaba perfectamente combinada. El bolso color hueso colgaba de mi torso. El largo cabello lacio caía a un lado de mi cara y mi flequillo para el costado no dejaba ver mi ceja izquierda. Sonreí y sali de la habitación. Zack me esperaba en la puerta con cara de cansancio.
-¿te encuentras bien?- le pregunte totalmente preocupada
-si… es solo cansancio. Parece que no dormí bien anoche- sonrío forzosamente. Me dirigí a la cocina. Tome una pastilla para el decaimiento lo mezcle con agua y azúcar y lo revolví con mi magia para que le diera energías el resto del día. Se lo entregué
-tómalo te hará bien- lo trago sin decir nada e hizo una cara de asco
-¿que era?-
-un energizante. ¿Vamos?- sonreí
-claro- dijo. Subimos al auto. Le saque la alarma a mi auto en el garaje.
-yo conduzco- dijo. Le tire las llaves en el aire y las agarro en seguida. Entre y me senté en el acompañante. Me abroche el cinturón y nos dirigimos hacia nuestro primer día de clases.
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