JUST BEING

Conteniendo la respiración en cada lectura, la emoción en el estómago y la necesidad de continuar hasta el final.

10 ene 2011

10° Capitulo: Susto y Engaño

Abrí los ojos. Un mal presentimiento invadía mi cuerpo. Me levante como zombi, abrí la puerta y entre en la habitación de Zack. Nada, no estaba en su cama. ¿Dónde estaba? Comenzaba a desesperarme. Pero una idea genial paso por mi cabeza. Corrí de su habitación a la mía en piyama. Solo llevaba un short y una musculosa color verde agua con encaje en los bordes. Entre en mi habitación, me senté en la cama y saque de debajo la caja de Mike me había dado. Saque el libro y coloque mi mano en medio. Cerré mis ojos y me concentre. Era como dejar fluir mi magia por mi mano hacia el libro. Este dejo ver todo lo que tenia escrito. Busque entre las páginas con desesperación. Dado que el collar era un amuleto reciente, no había tenido tiempo de estudiarlo. Encontré  lo que buscaba. Tome el collar en mi mano derecha y comencé a leer con mi mente si Leia en voz alta se perdía la concentración y la destreza. Las palabras fluían. De la nada, mi vista se nublo y me mostró imágenes relacionadas con mi hermano. Estaba tirado en algún lado. Era como estar parada junto a el. Gire en busca de algo que me diera una pista… nada. Mis lágrimas comenzaban a salir desesperadas. ¿Como había sido tan ingenua de dejarlo irse solo a un lugar donde nadie sabía que estaría?  ¡Bingo! Un cartel me llamo la atención. Me cambie lo más rápido que pude y partí sin que nadie lo notara.
En el semáforo mire mi teléfono, eran las tres de la madrugada. Dios, mañana tenia el primer día de clases y… por un estupido descuido tenia que estar rastreando a un humano incapaz de ser protector de su propia vida.


Mi interés por descubrir a esa persona que tanto me llamaba la atención, había crecido desde las ultimas horas… ahora ahí parado en la acera viéndola huir siendo totalmente sigilosa, llamaba aun mas mi atención. Por loo que decidí seguirla. Me culparía por no proteger a esta débil persona si estaba en mis manos. Conducía a gran velocidad por lo que la seguí en automóvil. Mi  BMW era bastante rápido. No lo notaria había bastante trafico como para ser de madrugada.

Iba lo mas rápido que mi Audi me lo permitía. Mi vista era bastante buena como para demasiada prisa. Alguien podría notarlo, pero que más daba. Tenia que pagar por errores. Venia por la carretera sola y un auto totalmente negro apareció a la misma velocidad que yo, eso era raro nadie manejaba así, venia detrás de mi. Tenía vidrios polarizados así que no pude ver quien era. Acelere al máximo y se perdió de vista, me faltaba poco para llegar al muelle.


Mi obsesión por seguirla me encegueció, hasta el punto en que no me di cuenta de que estábamos solos en la carretera. Fui frenando hasta que me dejo atrás y comencé de nuevo. La vi doblar en el muelle. Allí mismo oculte el auto y descendí.


Camine a toda prisa al muelle allí me pare y mire para todos lados, nada. Como podía… un cuerpo a la orilla de la costa me llama la atención y salgo corriendo  hasta el bode y de allí salto, era una gran distancia pero no me importo. Nada me pasó, Salí corriendo y cuando iba llegando desapareció y me frene de golpe. “no todo es lo que parece no te confíes. Muchos saben que estas aquí…” estas palabras llegaron de golpe. Una trampa, eso era y me había metido sola. En el lugar del cuerpo había una nota incrustada con un palo a la arena:
Ten cuidado la Próxima vez no te la harán tan fácil. Eso es solo el comienzo. Eres.

Gire para irme y allí estaba, Zack desmayado en el suelo. Estaba lastimado. Lo habían agredido. Me arrodille junto a el. No pude evitar que un par de lágrimas salieran de mis ojos. Limpie mi cara y me concentre. Coloque la mano por encima de su cara. Con mi sumisa magia fui curando sus heridas, suaves destellos salían de mi mano, fui corriéndolo por todo su cuerpo y comenzó a moverse. Termine por descender hasta los pies y lo mire. Tenía los ojos semi abiertos, pero tenia la mirada perdida.
-Zack…- susurre. Me tape la boca para reprimir el llanto que se venia… dejo de mirar el vacío y me miro. Le acaricie la mejilla
-¿donde estamos?-  sonreí
-¿puedes moverte… tenemos que irnos- es que no recordaba nada? Mejor, así era mejor…
Fue ahí, cuando al bajar la mirada me cruce con el brillo del collar.
-no puede ser…- muriere para mi misma
-¿que?- Zack trataba de pararse.
-nada- le sonreí y lo ayude a pararse. Se tambaleo un poco y caminamos despacio hasta el auto. ¿Como podía ser? Había muchos de esa especie pero… ¿siempre tan cerca Mio?



¿Que era lo que mis ojos acababan de ver? ¿Magia? Eso era imposible, eso no existía. Desvíe mi vista para poder entender. No, no podía. Era demasiado para mi. Le di la última mirada. ¿De donde había salido ese cuerpo? ¿Quien era? Por Dios… quería entender aquello. Pero por que me precipitaba. Era solo mi imaginación. Alcarius lo advirtió hace mucho. Dijo que nuestra especie con el paso del tiempo tiende a volverse loca sin ninguna explicación. Tal vez este era mi caso, un siglo ya era demasiado para esta mente. Gire cuando escuche las ruedas del auto. ¡Mierda! Era tarde… había dejado el auto a su vista cuando pasara por ahí.


El auto que estaba detrás Mio en la carretera, no era mi imaginación, ¡estaba detrás Mio! Acelere a fondo hasta casa. Pero no lo vi seguirme. Por suerte. Cuando llegamos lo deje en su habitación y enseguida se durmió. Le hice un par de preguntas, no recordaba nada de lo que hubiera pasado.
Me acosté, eran como las 5 de la mañana. Aun me quedaban dos horas para dormir…



Daba vueltas en mi cama, no tenía ganas de dormir. Pero lo que había tomado no me permitiría  levantarme por un par de horas. Todo giraba sin sentido en mi cabeza. Era molesto esa dosis doble de  benzodiacepinas estaba haciendo efecto. Me mareaba tomar pastillas pero era la única forma de obligar a mi metabolismo a dormir.  Me sentía girar en como una calesita, solo una imagen era la que llegaba a confundirme... Ella.

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