JUST BEING

Conteniendo la respiración en cada lectura, la emoción en el estómago y la necesidad de continuar hasta el final.

23 ene 2011

21°: Persuacion.

Estaba recostada en mi habitación esperando que me llamaran para el típico almuerzo del domingo en el que se juntaban algunos de Brad con sus esposas, otros solteros. También estaría Max. Que se había convertido en uno más de la familia. Me había puesto un vestido sencillo con tirantes y acampanado hasta arriba de las rodillas. El cabello natural. Apenas maquillaje y las cómodas pezuñas. El vestido era verde aclaro con florcitas pequeñas en amarillo y blanco. Típica vestimenta de domingo por la tarde.
Baje cuando escuche varias voces. Seria una varillada para varias personas. Brad dijo que debía hacer una fiesta por la casa recién adquirida.
Ayer, por suerte Mel no habia preguntado nada, la verdad es por que había evitado estar a solas con ella. No quería responder interminables cuestionarios. En la tarde había ido a lo de Sarah. Sus hermanitos eran geniales. Vivía cerca de la playa. Paseamos un rato por ahí con sus dos hermanitos menores. Tenia uno mayor pero no se encontraba en casa.
Mientras bajaba la escalera vi a Zack con Max y lo salude.
-me molesta su presencia en mi cas-dijo molesto Zack
-¿Quién esta aquí que no te agrada?
-Él- justo en traba por la puerta con su hermano
-¿Qué diablos hace el aquí?-dije furiosa sonrío al oír mi comentario.
-su padre es socio de Brad hace años y decidió invitar a toda su familia. No se da cuenta de que estorba- término su refresco y se retiro con su amigo dejándome sola. En menos de un minuto se me pego como un imán
-la anfitriona se ve realmente hermosa- pude ver como uno de sus hermanos se giro. Si el podía oírme a lo lejos su familia también.
-ya cállate. Yo no soy la anfitriona ella esta por allá- señale a Mel que saludaba a unos invitados y los hacia pasar al quincho donde estaba la parrillada.
-definitivamente tu te ves mejor.
-déjame en paz- gire y me dirigí al quincho con mi hermano. Me senté a su lado.

-uy… que feo se siente el rechazo ¿no?- dijo en tono gracioso Steve
-ya cállate. No va a ser siempre así… tendré que trabajar en eso- tome el refresco que me habían dado.
-pero voy a pedirte que aquí te comportes por que esta cena es importante para la familia y que menos si nos echan por u culpa al seducir a la niña- me amenazo Sophia con un dedo acusador. Asentí sonriente.
-¿Por qué es tan importante?- pregunte
-es uno de los mejores inversionista. Gana más que nosotros en este lugar.
-pero solo en este lugar…-dije quejándome.
-compórtate dejare que arreglen las diferencias con Samantha.- hice un gesto grave. Samantha era como una madre para mi pero a la vez era demasiado estricta con todos nosotros. Pero igual la amaba como al resto de la familia.

El almuerzo casi había terminado. Con Mel comenzamos a recoger los platos sucios y a dejar los postres. Cuando estábamos en la cocina hablo.
-te vi hablar con el menor de los Bowie. ¿Lo conoces?
-se podría decir que si… es de la escuela.
-no te ha dejado de mirar en toda estas horas- me encogí de hombros-¿no te cae bien?
-para nada. Es un engreído y todo el mundo gira a su alrededor. Típico niño rico y caprichoso.- deje los plato y salí de la cocina
-olvidaste decir que siempre obtengo lo que quiero…- dijo a mi oído cuando doble por el pasillo.

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