Me levante totalmente molesta por lo del día anterior. Desayune y cuando me hablo Brad parecía un perro furioso. Le conteste mal y por poco lo muerdo. Zack se quedo callado e impresionado por mi actitud. Me dirigí molesta hacia el sofá donde tome un libro y me quede allí, pretendiendo leer. Podía escuchar los cuchicheos desde allí
-¿paso algo anoche?-pregunto Brad totalmente preocupado
-no…-dudo un par de minutos-Ho Ho…-dijo de repente
-¿Ho Ho que?-exigió en voz baja Brad
-ayer cuando quería venirse a casa. No la traje yo por que insistí en quedarme…
-¿Qué?-dijo apenas más fuerte
-la trajo Max. Podría ser que…-se callo derepente-este molesta con el-se apuro a decir
-voy a matarte. ¿Cómo permites que tu hermana se venga sola con alguien a quien ella no conoce? Es tu amigo no el de ella- lo reprendió Brad- si solo se ocurrió hacer algo voy a matarlo y luego a ti.
Me levante desde donde estaba. Pasando por la cocina.
-podrían ser mas discretos si quieren hablar de mi o por lo menos donde no puedo oírlos.- se quedaron absolutamente callados y subí las escaleras. Aun andaba en piyamas. Ordene mi habitación y me cambie de ropa. Elegí unos jeans azul claro, una musculosa blanca con una mas corta de rosas rojas por enzima. Con mis Adidas Keith haring. Llevaba el cabello totalmente suelto y natural. Sonó mi teléfono y al ver quien era sonreí.
-¿aló?-dije fingiendo no saber quien era.
-hola-dijo con tanta ternura-¿Cómo estas?-casi susurraba.
-bien desde que llamas…-no mentía
-¿Por qué?-quiso saber
-una mala noche, eso es todo.
-entonces ¿quieres pasar de una mala noche a un buen día?
-depende la propuesta…-dije pareciendo importante.
-¿quieres ir con migo a pasear por la playa?
-creo que lo prefiero.
-pasare por ti en unos minutas
-no te tardes-colgué. Me senté en la ventana de mi habitación. Golpearon la puerta de mi habitación
-¡largo!-grite
-¡vete al demonio!-me grito Zack. Vi la camioneta negra estacionar en la puerta de mi casa. Baje a toda velocidad las escaleras. Con la chaqueta en la mano. Abrí la puerta
-¿a donde vas?-dijo Brad a mis espaldas.
-me voy, no me esperen- dije saliendo de la casa. Me subí en el acompañante y arranco.
-hola-dijo todo sonriente
-hola-le sonreí
-¿me extrañaste?-pregunto
-de seguro-le sonreí. Discute del viaje, el sol, la brisa fresca y su compañía. Dejo su camioneta en una calle y caminamos hasta la playa. Cuando caminábamos en silencio por la arena me tomo de la mano, entrelace mis dedos a los de el y le presione suavemente la mano. Caminamos así un rato. De pronto se agacho y alzo una piedrita con forma de corazón y me la entrego. Le sonreí -es hermosa-dije. Era de un color nacarado. Me la guarde en el bolsillo. Hice puntitas de pie y le bese la mejilla. El solo sonrío. Nos sentamos en un tronco a observar la preciosa vista. Seguimos tomados de la mano. En ese momento no eran necesarias las palabras. Me apoye en su hombro y el me
Envolvió en sus brazos dando me un abrazo. Apoye mi frente en su cuello y le un beso en ese lugar. Apoyo su mentón en mi cabeza. Entrelace mis brazos a su cintura. Alguien se aclaro la garganta detrás de nosotros. Nos soltamos y nos paramos enseguida.
-Ian…-dijo molesto. Mi cara se puso del mismo color que un tomate y desvíe la vista por un par de momentos. El estaba con la misma pequeña del otro día.
-Annie!-dijo feliz-¡al fin vienes a visitar!
-Ian, que gusto verte de nuevo. Hola pequeña-dije estirando los brazos. Ella enseguida estiro sus pequeños bracitos hacia mí y la tome en brazos
-¿Qué quieres?-dijo cortante Mark. Me senté en el tronco con la niña en mis piernas.
-mira-le enseñe la piedrita con forma de corazón-¿te gusta?-ella asintió. Sentí unos pasos y pude adivinar que se alejaron un poco. Acaricie su ondulado y corto cabello. Parecieron gustarle mis pulseras. Eran muchas de todos colores de hilo elástico- ¿te gustan?- reí y ella volvió a asentir con una sonrisa mirando me al rostro- ¿quieres una?- ella asintió mostrando sus perfectos y pequeños dientecitos blancos. Tome una color rosada, eran algo grandes por lo que le di doble vuelta alrededor de la muñeca y comprobé que no le ajustara. Era tan preciosa.
-tenemos que irnos Hambre.-dijo detrás de mi. Me levante con la niña en brazos y se la entregue. Lo envolvió con sus pequeños brazos su cuello y lo miro con cara suplicante- no puedes quedarte. Tu mama va a matarme si no te llevo temprano- ella lo miro aun mas desoladamente- no podemos…-le dijo- bueno chicos, nos vemos luego. Adiós-
Saludamos y se fue con la preciosa niña.
-¿la conocías?-me pregunto.
-me lo cruce en el centro comercial y estaba con niña. Es preciosa.
-si...-se sentó., tenia cara de preocupación. Me senté a su lado y me envolví a su brazo.
-¿Qué sucede?-le dije lo mas suave que pude. El suspiro.
-¿nunca te conté sobre la… manada? ¿Cierto?-negué con la cabeza- Matt, es el segundo al mando, Ian es un rastreador, no puede estar quieto. Jaren es mi otro mejor amigo, como hermano para mi al igual que Ian, el es identificador. Su memoria para guardar anteriores cazas es impresionante. Por ultimo esta Liamn, el es rebelde, el ultimo que se agrego a la manada. Nunca de acuerdo con lo que tiene que hacer. Pero a la vez uno de los mas especiales.-sonrío y le acaricie la mejilla.
-¿Quién es el que esta a cargo de la manada?-sabia ala respuesta pero quería escucharla de el.
-yo soy el que esta a cargo de la manada. Soy el depuro linaje. Fue duro acostúmbrame pero pude sobrevivir y ahora, he aceptado quien soy- dijo en tono bajo.
-la chica que esta a tu lado también te acepta como eres-el me miro y con mi mano hice que se acercara para besarlo. Sus manos me rodearon de inmediato. Eran tan calido, tan especial, lo quería. Me parecía un pensamiento egoísta pero de verdad lo quería para mí. Una de sus manos se enredo con el cabello de mi nuca t me acerco mas a el. Evitando que me separara del, cosa que no pensaba hacer.
Paseamos de la mano nuevamente por la playa. Elogio mis zapatillas y le dije que no era partidaria del gasto innecesario. Pero si me hablaban de zapatillas, tenia tantas… eran mi debilidad. Después de hablar tonterías por horas y de reír por todo.
-¿Qué quería decirte, Ian?- le pregunte despacio. El se quedo quieto y sin soltarme se paro en frente de mí.
-hubo un enfrentamiento con los del otro lado hoy demasiado temprano. Solo dijeron que estaban en algo limitado.
-¿Qué es lo que te preocupa?
-no saber de que se trata y por que. Pero como jefe debía enterarme lo antes posible y dales el visto bueno. Pero no lo se- automáticamente lo solté y saque mi teléfono-¿Qué…?-marque y me di vuelta.
-hola-dijo todo meloso.
-¿Qué creíste?-dije furiosa-¿que no me enteraría? Sabes perfectamente lo que te pedí y no accederan y eres orgullos- le recrimine.
-lo siento. Pero es así hace años. No voy a ceder solo pór…-se callo.
-¿solo por que? ¿Te das cuenta de lo que has hecho?
-lo siento…
-ya es tarde para eso- cerre mi telefono.
-¿de que se trata todo esto?-dijo Mark
-tu no lo sabias aun y no podia hablar con tigo. ¿Recuerdas la otra tarde cuando te dije que estaban siguiendo me?-el asintió- eso solo significa una cosa… que saben que estoy aquí y que saben quien soy. Tengo que irme- el abrió los ojos como platos-solo serán dos semanas, hasta que me pierdan el rastro.
-no puedo dejarte ir. No ahora…-se acerco y envolvió con sus brazos la cintura y me miraba de muy cerca-no ahora cuando estamos empezando- le sonreí y tome entre mis manos su rostro
-son solo vacaciones. Además debes quedarte para controlas los perímetros en mi ausencia. Cuando yo vuelva, ya no va a ser falta- lo bese despacio en los labios-¿lo Haras? ¿Por mi?- el negó con la cabeza.
-no puedo separarme de ti ¿y si te pasa algo? No puedo quedarme aquí como si nada- lo abrace
-¿y crees que yo quiero irme? Solo no lo hagas mas difícil de lo que ya lo es.- el me abrazo fuerte.
-¿Cuándo te vas?- eso ya era un si.
-el domingo por la mañana.-susurre contra su cuello.
-¿con quien vas?
-con mi familia.-me aplaste mas a el, iba a extrañarlo.
Tener que separarme de ella cuando apenas estábamos comenzando era doloroso. Ese día me había besado con desesperación, ella no era así y ahora sabía por que. Ella se iba. Pero prefería saberlo por ella y ahora y no un día antes de que se valla y por otra persona. No entendía la relación que tenia con el vampiro. Después tendría tiempo para preguntarle. Lo único que quería era aprovecharla lo más posible. Me apenaba haber pedido el pase, pero ya no había marcha atrás. Además no me permitirían estar con ella si estaba allí dentro. No había nada firme, pero sabia que éramos algo más que amigos. Le prometí pasar por ella en la tarde y me dijo que el miércoles seria su cumpleaños y el sábado haría una fiesta. Estaría allí con dos de mis amigos. Pero solo estaría con ella por que seria el último día en que la vería. El miércoles no pensaba separarme de su lado. No quería ser algo rápido, pero esta semana estarían mis padres en mucho tiempo. No sabia como reaccionaria ella. Tal ve no le molestara o tal vez pensara que era algo pronto. La lleve a su casa antes de que cayera el sol. Me dijo que me fuera lo más rápido posible, que después ella me explicaría. Me fui con un dulce y rápido beso que me había dado en los labios. Se bajo y camino hasta su casa con una delicadeza única. Su largo y lacio cabello ondeaba en su espalda. Me saludo y me fui. Era tan especial. Pero había algo que aun daba vueltas en mi cabeza. Cuando ella menciono hacia mucho <<lo que paso es parte del pasado>> con respecto al vampiro. Quería saber todo de ella pero a la vez no sabia que tanto quería saber. Me fui con la manada, había tomado una decisión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario