JUST BEING

Conteniendo la respiración en cada lectura, la emoción en el estómago y la necesidad de continuar hasta el final.

23 ene 2011

22°: De la Advertencia a la Acción

De un movimiento brusco me coloco de espaldas a la pared. Coloco sus manos una a cada lado de mi cara y se acerco.
-quiero que me dejes en paz- dije en tono desafiante.
-lo siento no vas a conseguirlo-sonreí y dejaba ver sus perfectos dientes
-yo también suelo conseguir lo que me propongo. Así que si no quieres que te lo haga entender por las buenas. Será por las malas-mmm...…-ronroneo cada vez mas cerca de mi cara- me encantan cuando las amenazas salen de esa boca- susurro cada vez mas cerca de mí.
-disfruta mientras puedas, por que pronto dejare de amenazar y pasaré a la acción-río despacio.
-disfrutare todo lo que sea necesario- sonrío y tomo un mechón de mi cabello. Gire mi cabeza evitando su tacto y se pego a la piel de mi garganta- dímelo…-murmuro contra mi cuello.-mi don no es ser paciente- susurro en mi oído.
-no, de seguro que no. Es ser molesto, insoportable y pagado de ti mismo. Pero sabes una cosa…-gire mi cabeza, el no se movió ni un cm, lo que hizo que quedáramos a milímetros uno de otro. Puso una mano en mi cuello y se acerco más.
-¿Qué?-murmuro y sonrió, solo tenia ojos para mi boca.
-cruzaste la línea. En un ágil movimiento. Tomé sus brazos debilitándolo y haciéndolo girar con facilidad. Una vez que lo apoye contra la pared le tome la cabeza y creo que casi achicharré su cerebro. Diciéndole muy despacio-te advertí. Se que no dejaras de insistir. Pero es una pena que aquí no pueda hacer nada. Se retorcía de dolor lo solté y callo al suelo despacio y de allí me miro. Le sonreí y me retire. Dejándolo en las penumbras.

Me dolía la cabeza, la desdichada casi me había derretido el cerebro. Me levante como pude y a toda velocidad me dirigí al auto. Me estire en el asiento marcero y llame a mi”madre”
-¿Qué quieres? Llamas en mal momento.
-estoy…-gemí del dolor-en el auto… ven-susurre-el hablar me hacia doler la cabeza, mas de lo que ya me dolía. En escasos minutos Sammy estuvo ahí.
-¿Que te paso?- estaba arrodillado en el asiento de adelante.
-ayúdame…-susurre. Todo se tornaba nubloso.
-¿dónde?-
-la cabeza-murmure casi perdiendo la conciencia. Hizo simplemente lo que sabía hacer y todo fue mejor. Respire tranquilo
-¿mejor?-asentí-quédate aquí. Te excusare.
-¡No!-tenía que demostrarle que ella no podía debilitarme…
-dame dos minutos…-respire profundo y me enderecé. Me maree pero estaba bien-vamos.
-sabes que tendrás tu tiempo para hablar cuando regresemos. ¿No?- asentí.

No me sorprendió verlo entrar como si nada. Estaba de lo mas bien. Sonreía, fingía y me miraba con actitud desafiante. Simplemente lo ignoraba. Realmente no me importaba lo que le pasara. Le advertí, que no lo amenazaría muy seguido y que si seguía asi en algún momento tendría que actuar.
Se fueron tarde. Estaba obligada a quedarme ahí. Antes de que se fueran Sarah me llamo por lo que evite las despedidas. Le agradecí por ser oportuna.

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